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Trigo: Comportamiento de Cultivares Seleccionados por Calidad y Sanidad en diferentes sitios de la Prov. de Córdoba. Campaña 2003

Autores: E. Martellotto (1); H. P. Salas (1); E. Lovera (1); A. Salinas (1); J. P .Giubergia(1); M. Cantarero (2)
 
Participantes: J. Gorgas (1) ; E. Zamora (1); J. Pappalardo (1) ; V. Capuccino (1); S. Lingua (1); C. López (1); P. Manzini (1); O. Signorile (1); R. Pedellini (1); G. Viotti (2); S. Luque (2) J. Fraschina (3); M. Cuniberti (3)

Referencias:
(1) INTA. EEA Manfredi 
(2) Fac. Cs. Agropecuarias.UNC
(3) INTA EEA Marcos Juárez

  

El cultivo de trigo en la provincia de Córdoba, ha tenido un sostenido crecimiento en los últimos años, tanto en superficie como en rendimiento. Los principales factores responsables de esto han sido la incorporación de nuevos materiales genéticos, la fertilización y la siembra directa.

El trigo, sobre todo en el centro y norte de la provincia, tiene dos grandes limitantes para expresar su potencial de rendimiento, ellas son la disponibilidad de agua y las altas temperaturas durante el periodo de espigazón y llenado de granos.

En este punto resulta conveniente destacar que el rendimiento del cultivo depende del número de granos por unidad de superficie y el peso por grano. De estos dos componentes el primero es el que mejor explica las variaciones en el rendimiento. Este se determina durante una ventana crítica que tiene una duración aproximada de 30 días centrados alrededor del momento de espigazón. Durante esta etapa crecen las espigas y la magnitud con la que lo hacen, depende directamente de la cantidad de energía lumínica interceptada por el follaje e indirectamente de la temperatura, la cual regula su duración. En esta región, la mejor combinación de ambos factores determina que el período crítico coincida entre mediados de septiembre y mediados de octubre, de tal manera que la espigazón del cultivo ocurra cuando la probabilidad de heladas sea baja. De acuerdo a lo anteriormente expuesto, la elección de la fecha de siembra de un cultivar variará en función de su ciclo. En términos generales, optar por variedades de ciclo largo implica siembras tempranas de mediados de mayo, mientras que para las de ciclo corto se aconseja siembras de mediados de junio. En cualquiera de los casos, todo atraso en la fecha de siembra incide negativamente sobre el rendimiento. Por otra parte, las siembras de mediados de junio pueden encontrarse con limitaciones de disponibilidad de humedad en la cama de siembra, provocando nacimientos desparejos, hecho que no ocurre en siembras anticipadas.

Por lo tanto, para alcanzar rendimientos económicamente satisfactorios, es muy importante ajustar variables como el almacenamiento de agua en el suelo, la fecha de siembra, la elección de cultivares de buen comportamiento sanitario, y la fertilización.

En esta región se registran escasas precipitaciones durante el período de desarrollo del cultivo, y generalmente ocurren al final del ciclo fuera del período crítico. En este contexto, el agua que define un alto porcentaje del rendimiento, es aquella que se acumula en el suelo a partir de fines del verano y otoño y que puede determinarse mediante adecuado muestreo de suelo previo a la siembra. La siembra directa, con buena cobertura de rastrojos y el oportuno barbecho químico, permite maximizar la acumulación de agua en el perfil del suelo. Una ventaja del cultivo de trigo dentro del sistema de rotaciones es que contribuye a la sustentabilidad por su mayor aporte de rastrojos y mejor balance de materia orgánica del suelo.

Otro aspecto importante a tener en cuenta, son las enfermedades, principalmente "Roya de la Hoja" y "Mancha Amarilla", que de acuerdo a las condiciones ambientales pueden producir importantes disminuciones en el rendimiento. El método de control más económico y de menor impacto ambiental es la elección de cultivares resistentes o tolerantes. Disponer de información local respecto del comportamiento sanitario de las nuevas variedades permite adecuar los planteos productivos desde este punto de vista.

El paquete tecnológico se completa con una adecuada fertilización. Esta es importante no solo para maximizar el rendimiento, sino que también como estrategia de reposición de nutrientes, que van siendo exportados del lote con los granos. Esto adquiere mayor énfasis si se plantea toda la secuencia dentro de la rotación.

Finalmente, la evaluación de la calidad del grano es importante considerando a la Argentina como país exportador, en donde debemos competir con otros países que clasifican su producción en diferentes clases y tipos según la aptitud de uso final, ofreciendo diversidad y garantía de calidad. Según técnicos de la EEA INTA Marcos Juarez, la clasificación de la producción triguera en Clases por grupos de variedades y proteína, contribuiría a mejorar la rentabilidad del productor y acopiador. Además, permitiría satisfacer la demanda de la industria y de la exportación, aumentando la credibilidad y  confiabilidad en el comercio mundial.

 

Objetivo del trabajo:

Evaluar el comportamiento de distintos cultivares de trigo seleccionados por su productividad, comportamiento sanitario, calidad comercial y panadera en diferentes sitios de la provincia de Córdoba.

 

Materiales y métodos:

  1. Características edáficas de los sitios experimentales:

Tabla 1. Ubicación geográfica y Tipo de suelo (Serie) de los sitios experimentales.

Sitio del ensayo

Departamento

Suelo (Serie)

Longitud Latitud

E.E.A. Manfredi

Rio Segundo

Oncativo

63º45´20" 31º52´00"

Oliva

Tercero Arriba

Oncativo

63º29´32" 31º58´41"

Las Bajadas

Calamuchita

Las Bajadas (t)

64º25´39" 32º04´36"

General Deheza

Juárez Celman

General Cabrera

63º40´52" 32º48´00"

Ucacha

Gral. San Martín

Monte Alto

63º24´54" 33º03´23"

Matorrales

Río Segundo

Villa del Rosario

63º31´12" 31º44´08"

Piquillín

Río Primero

Monte Cristo

63º45´44" 31º20´44"

Esquina

Río Primero

Barranca Yaco (t)

63º46´00" 31º04´20"

Jesús María

Colón

Macha (t)

63º55´40" 30º57´00"

 

En la Tabla 1 se muestra la ubicación geográfica y el tipo de suelo (Serie) de cada sitio experimental.

Los suelos de los sitios de los experimentos llevados a cabo en la E.E.A. del INTA Manfredi y en Oliva, pertenecen a la serie Oncativo. Esta serie es la más difundida geográficamente en el área central de la provincia de Córdoba, como serie pura o en mezclas geográficas con otros suelos. Ocupa aproximadamente 400.000 has en los departamentos Río Segundo y Tercero Arriba. Es un Haplustol típico desarrollado sobre sedimentos eólicos (loess pampeano), de textura franco limosa, sobre un relieve de lomas extendidas casi planas. Es un suelo profundo, bien drenado; el horizonte superficial tiene 23 cm de espesor promedio, está en condiciones naturales moderadamente estructurado. Luego de un horizonte de transición AC, se pasa al horizonte C, que se encuentra a 53 cm de profundidad, es masivo, franco limoso, con material calcáreo libre en la masa del suelo. Este suelo, por su capacidad de uso, está clasificado como IIIc, considerando las deficiencias hídricas, como única limitante importante.

El suelo del experimento en la localidad de Las Bajadas, pertenece a la serie tentativa Las Bajadas, ubicado en la Pampa loéssica alta. Se trata de un plano alto, de pendiente regional uniforme hacia el Este, y gradientes que disminuyen en el mismo sentido a partir de valores del orden del 2% al 0,5%. Es un Argiustol típico, con una secuencia de horizontes A1-Bt-BC-C1-C2k; es un suelo profundo, bien drenado y moderadamente bien provisto de materia orgánica, desarrollado a partir de materiales loéssicos de textura franco-limosa.

En el experimento próximo a General Deheza, el suelo pertenece a la serie General Cabrera. Es un Haplustol éntico, profundo, de textura franco arenosa fina, algo excesivamente drenado, sin otras limitantes de uso que las derivadas de los factores climáticos, acentuadas por una menor capacidad de retención de humedad que las series Oncativo y Monte Alto. Es un suelo de amplia distribución geográfica; la región donde se encuentra el sitio, corresponde a una zona de transición entre la Pampa Plana y la Pampa Arenosa.

El sitio del experimento ubicado en el área de Ucacha, pertenece a la serie Monte Alto. Es un Haplustol éntico, de amplia distribución, solo o en mezclas geográficas, que cubre una superficie de aproximadamente 170.000 has en el sur del departamento Tercero Arriba y General San Martín, con una secuencia de horizontes A1, AC, C, Ck. Monte Alto es un suelo profundo, de textura franca, bien a algo excesivamente drenado, sin otras limitantes de uso que las derivadas de los factores climáticos. Desde el punto de vista agronómico no presenta diferencias importantes con la serie Oncativo.

Monte Alto sucede hacia el sur a la serie Oncativo, de la cual se diferencia por ser más arenosa, lo que la hace más susceptible a las sequías (menor capacidad de retener humedad) y porque los carbonatos han sido lavados hasta una mayor profundidad. El contenido de materia orgánica es moderado en el horizonte superficial, equivalente al de suelos semejantes.

En el sitio próximo a la localidad de Matorrales, el suelo pertenece a la serie Villa del Rosario, la que, al igual que la serie Oncativo, es un Haplustol típico, diferenciándose por un mayor contenido de arcilla y menor de arena muy fina., con una secuencia de horizontes Ap, AC, Ck. Es un suelo profundo, bien drenado, desarrollado a partir de sedimentos loéssicos de textura franco limosa, típico de un paisaje de lomas tendidas, casi plano. El horizonte A1 esta moderadamente provisto de materia orgánica. El alto contenido de limo que caracteriza a este tipo de suelos, contribuye, cuando la cobertura es escasa o nula, al proceso de sellamiento superficial, favoreciendo el proceso de escurrimiento.

El suelo del experimento próximo a la localidad de Piquillín, pertenece a la serie Monte Cristo, (unidad cartográfica Consociación Monte Cristo), la gran unidad de paisaje en que se encuentra el sitio de ensayo pertenece a la llamada Pampa Loéssica Alta, caracterizada por un relieve de lomas extendidas con pendiente regional muy suave hacia el Este, del orden del 0,3% o menos. Destacándose dentro de estas formas dominantes (lomadas), se pueden observar vías de escurrimiento poco manifiestas. Estos suelos tienen una amplia distribución geográfica, se han desarrollado a partir de sedimentos loésicos sobre un paisaje de lomas muy extendidas al norte del Río Primero.

Está clasificado como un Haplustol típico, de textura franco limosa de perfil A1-B-BC Ck; es un suelo profundo, bien drenado, el horizonte superficial A1, tiene 20 cm de espesor, de color pardo grisáceo oscuro, con estructura original en bloques subangulares. El subsuelo, horizonte B, se extiende hasta 42 cm de profundidad y presenta un leve enriquecimiento de arcillas iluviales. Sigue hacia abajo un horizonte transicional (B/C) hacia el material originario del suelo que se encuentra a 70 cm de profundidad, masivo, con calcáreo libre en la masa.

El suelo del sitio del experimento próximo a la localidad de Esquina corresponde a la serie Barranca Yaco, es un Argiustol típico. Se trata de un suelo bien drenado, con buena retención de humedad y con un horizonte superficial A1 de 22 cm de espesor, franco limoso y con buena estructura original. Continúa hacia abajo el horizonte Bt enriquecido en arcillas iluviales que se extiende hasta 40 cm de profundidad, de textura franco arcillo limosa, estructurado en prismas de expresión moderada. Luego de un horizonte de transición (B/C), el material madre del suelo (Ck) aparece a 78 cm de profundidad, es franco limoso, masivo, con carbonatos libres diseminados en la masa del suelo.

El suelo del sitio próximo a la localidad de Jesús María, puede asimilarse a la serie Macha, descripta en la Carta de Suelos Jesús María. Se trata de un Argiustol típico, con un perfil del tipo A-Bt-BC-Ck desarrollado sobre sedimentos eólicos franco limosos (loess). La serie Macha presenta un horizonte A1 de 22 cm de espesor, de textura franco limosa y estructura en bloques. Sigue hacia abajo y hasta los 42 cm de profundidad un horizonte enriquecido en arcillas iluviales (Bt), de textura franco arcillo limosa y estructura en prismas. Luego de una transición (B/C) y a los 85 cm de profundidad, aparece el material originario del suelo, masivo y de textura franco limosa, con calcáreo libre en la masa. Este suelo tiene una importante representatividad en la Pampa alta asociados a otros ubicados en los derrames lineales distales.
 

  1. Características experimentales de cada sitio:

En la Tabla 2 se detallan las principales características experimentales de cada sitio. En todas las situaciones el cultivo antecesor fue soja de 1º en siembra directa. En cada sitio experimental se sembraron entre 6 y 8 variedades en un diseño en bloques completos al azar con dos repeticiones. Cada unidad experimental fue de 30 m de ancho por 100 m de largo. La siembra fue realizada con la maquinaria de cada productor. En 2 localidades, E.E.A. INTA Manfredi y Esquina, las variedades utilizadas fueron de ciclo corto y se aplicó riego suplementario, mientras que en el resto las variedades participantes fueron de ciclo intermedio a largo y en condiciones de secano.

La estrategia de fertilización consistió en la aplicación de Fósforo (P) y Azufre (S) con el criterio de reposición para el sistema Trigo-Soja y Nitrógeno (N) con el criterio de balance. Los fertilizantes utilizados fueron UAN y Tiosulfato de amonio (líquidos) en presiembra incorporados y Fosfato monoamónico con la siembra. En este esquema de fertilización se estima que no hubo deficiencias de los principales nutrientes.

Tabla 2. Localidad, fecha de siembra, número de variedades participantes en cada sitio (Nº Var.), densidad lograda (Dens.), distancia entre hileras (DEH) y condición hídrica (Riego).

Localidad

Siembra

Nº Var.

Dens.
(pl m-2)

DEH
(m)

Riego

Manfredi

17 junio

7

346

0,210

Si

Esquina

13 junio

6

292

0,210

Si

Jesús María

4 junio

8

229

0,210

No

Piquillín

28 mayo

7

254

0,175

No

Matorrales

26 mayo

7

282

0,210

No

Oliva

29 mayo

7

243

0,210

No

Las Bajadas

6 junio

7

216

0,260

No

Gral Deheza

7 junio

7

285

0,210

No

Ucacha

11 junio

7

291

0,175

No

 

  1. Datos obtenidos

A la siembra, se extrajeron muestras compuestas de suelo en cada sitio hasta 60 cm de profundidad, con el objetivo de conocer la fertilidad. En la muestra superficial de 0-20 cm, se realizaron las determinaciones de pH, Conductividad eléctrica, Materia Orgánica, Nitrógeno total, Nitrógeno (nitratos) y Fósforo extractable (Bray I), y hasta 60 cm se determinó el contenido de Nitrógeno (nitratos).

En cada sitio se determinó por gravimetría, y hasta 200 cm de profundidad, el contenido de agua útil en el suelo, a la siembra y a madurez fisiológica. También se registraron las precipitaciones ocurridas durante el ciclo y lámina de riego aplicada en los casos correspondientes.

Durante el ciclo del cultivo se realizaron dos evaluaciones sanitarias en los momentos fenológicos correspondientes a comienzo de encañazón, y mediados de llenado del grano. En cada momento se evaluó visualmente la severidad de la infección (% del área foliar afectado) de Drechslera tritici- repentis (Mancha Amarilla) y Puccinia recondita f sp. tritici (Roya Anaranjada). La presencia de Fusarium graminearum (Fusariosis de la espiga) fue evaluada solo en el segundo momento de muestreo.

A madurez del cultivo se determinó el rendimiento sobre una superficie de 125 m2 en cada repetición, utilizando una cosechadora mecánica. Los rendimientos de cada variedad se presentan ajustados a una humedad del 14 %.

De cada parcela cosechada se extrajo una muestra para ser enviada al Laboratorio de Calidad Industrial de Cereales y Oleaginosas del INTA Marcos Juárez, en donde se determinaron los siguientes parámetros: peso hectolítrico, peso de 1000 granos, % de proteína, % gluten húmedo, fuerza panadera (W), relación tenacidad/extensibilidad (P/L) y volumen de pan. Los primeros 3 parámetros fueron medidos en todas las localidades, mientras que los restantes solo en Jesús María, E.E.A. INTA Manfredi y Las Bajadas.

 

Resultados y Discusión:

  1. Análisis ambiental de la campaña 2003

En la Tabla 3, figuran los principales resultados analíticos de fertilidad edáfica de cada sitio.

    Tabla 3. Resultados analíticos de fertilidad edáfica de cada sitio.

Sitios

Manfredi

Oliva

Las Bajadas

General
Deheza

Ucacha

Mato-
rrales

Piquillin

Esquina

J. María

pH (1:2,5) 6,7 6,5 6,6 6,4 6,1 6,6 6,7 7,2 7,4

CEe (dS/m)

0,9

1,0

0,6

0,3

0,3

0,6

0,6

1,0

0,8

M. O. (%)

3,20

2,30

2,22

1,38

1,98

2,03

2,43

4,00

2,80

N total (%)

0,182

0,133

0,120

0,080

0,112

0,120

0,135

0,210

0,160

P extr. (ppm)

42

16

23

8

7

31

29

60

26

N de nitrato
(kg/ha)

84

79

43

59

49

44

42

130

60

CEe:Conductividad eléctrica , M.O:Materia Orgánica, N:Nitrógeno, P:Fósforo extractable(Bray-1)

 

En ninguno de los sitios se detectaron problemas de salinidad y/o alcalinidad hasta los 60 cm de profundidad. La "fertilidad potencial", según valores de materia orgánica y nitrógeno total, puede considerarse baja en el caso del sitio de General Deheza, buena a muy buena en los sitios de la EEA Manfredi y Esquina y media en el resto de las localidades. La concentración de fósforo extractable (Bray I) fue escasa en Ucacha y General Deheza, media en Oliva y bien a muy bien provista en los demás sitios.

En la Tabla 4, se muestra el contenido de agua útil y el agua total disponible en el ciclo para cada sitio experimental.

Tabla 4. Agua útil a la siembra, hasta 200 cm de profundidad (AU), porcentaje de agua útil respecto a la máxima capacidad de almacenaje (%), precipitaciones durante el ciclo (PP), agua aplicada por riego (Riego), total de agua disponible (TAD)

Localidad

AU
(mm)

AU
(%)

PP
(mm)

Riego
(mm)

TAD
(mm)

Manfredi

210

69

50

243

503

Esquina

288

94

65

150

503

Jesús María

268

87

87

---

355

Piquillín

285

93

49

---

334

Matorrales

250

82

59

---

309

Oliva

209

68

58

---

267

Las Bajadas

197

64

27

---

224

Gral Deheza

85

43

38

---

123

Ucacha

159

77

105

---

264

 

Respecto a las condiciones iniciales con que se implantaron los ensayos pudo observarse que en la mayoría de las situaciones se contó con una buena disponibilidad de agua en el perfil del suelo (mayor a 150 mm). Esto es así, si se tiene en cuenta que la máxima capacidad de almacenaje de agua útil de estos suelos hasta 200 cm de profundidad, varía aproximadamente, entre 200 mm (serie Gral Cabrera) y 305 mm (Serie Oncativo). Sólo en una localidad (Gral. Deheza) el contenido de agua útil inicial estuvo por debajo de los 100 mm. En relación a las precipitaciones ocurridas durante el ciclo, estas variaron entre 27 y 105 mm (Tabla 4) situándose por debajo de los valores históricos. Esto se muestra en la Figura 1, a partir de registros de INTA Manfredi.

Figura 1: Precipitaciones históricas (serie 1953-2003) y campaña 2003 en INTA Manfredi.

El total de agua disponible durante el ciclo (Tabla 4) explicó casi un 90 % de la variación del rendimiento en grano (Figura 2).

Figura 2: Relación entre el rendimiento promedio de cada localidad y el total de agua disponible en el ciclo.

  

Del total de agua disponible y considerando situaciones con similar manejo (espaciamiento entre hileras entre 0,175 y 0,210 m y sin riego) el agua inicial explicó casi el 70 % de la variación en el rendimiento promedio de cada localidad (Figura 3).

Figura 3: Relación entre el rendimiento promedio de cada localidad y el agua útil al momento de la siembra a 200 cm de profundidad.

 

En la región bajo estudio, en general, se lograron rendimientos superiores a los de la campaña 2002. Al respecto, si se considera el rendimiento obtenido en condiciones bajo riego y fertilización como un indicador de la potencialidad del ambiente, se observó en ensayos conducidos en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC, que el rendimiento de la campaña 2003 se ubicó por encima del logrado durante la campaña 2002 (6470 vs 5100 kg ha-1). Esto muestra que el ambiente durante esta campaña fue muy favorable para la expresión de altos rendimientos. Analizando la Tabla 5, se observa que la temperatura media durante el período de crecimiento de las espigas fue notoriamente más baja respecto a la campaña 2002, tanto en Manfredi como en Córdoba (2 y 3,2 ºC respectivamente), y que las condiciones radiativas fueron similares en las dos campañas, incluso comparándolas con valores históricos. Esto permitió un mejor balance radiativo y térmico, expresado a través del cociente fototérmico (Q). Por otra parte, en la campaña 2002 se registraron temperaturas máximas medias durante el período crítico muy superiores al 2003 (26,9 vs 24,7 ºC), con máximas absolutas que llegaron a los 40ºC. Cabe recordar que temperaturas mayores a 32 ºC pueden provocar aborto floral.

 

Tabla 5. Temperatura media, radiación fotosintéticamente activa incidente (IRFA) y cociente fototermal (Q) durante el período de crecimiento de las espigas (Período 1) y durante los 30 días posteriores a antesis (Período 2), en Manfredi y Córdoba.

 

Período 1 a
Temperatura

Período 1
IRFA

Período 1
Q b

Período 2 c
Temperatura

Período 2
IRFA

Localidad

Año

(C°)

(MJ/m2/d)

(MJ/m2/d/°C)

(C°)

(MJ/m2/d)

Manfredi

2002

17,9

8,8

0,66

18,3

10,5

2003

15,9

9,1

0,80

20,4

11,4

Histórico

15,5

8,5

0,77

18,7

9,9

 

Córdoba

2002

19,2

10,0

0,68

19,5

12,0

2003

16,0

9,9

0,86

21,5

12,7

Histórico

16,7

8,6

0,70

19,7

9,7

a promedio para la fecha 15/9 al 15/10. b calculado como el cociente entre la IRFA y la temperatura (descontando 4,5°C). c promedio para la fecha 16/10 al 15/11.

  

En resumen, tanto la disponibilidad de agua al momento de la siembra como las condiciones térmicas colaboraron para el logro de buenos rendimientos durante la campaña 2003.
 

  1. Rendimiento por localidad

En la E.E.A. INTA Manfredi y en Esquina se lograron rendimientos con riego que variaron entre 4408 kg ha-1 y 6620 kg ha-1.

El rendimiento en secano en las localidades de Matorrales, Oliva, Jesús María, Piquillín y Ucacha varió entre 2413 kg ha-1 y 4007 kg ha-1. En la localidad de Gral. Deheza el rendimiento promedio fue muy inferior al de estas localidades, principalmente debido a la escasa acumulación de agua en el perfil a la siembra (85 mm). En tanto que en Las Bajadas la estructura del cultivo, dada por el espaciamiento entre líneas (0,26 m, Tabla 2) conspiró en contra de una buena captura de radiación solar, a pesar de la mediana disponibilidad de agua que se encontraba a la siembra (197 mm).
 

En la Figura 4 puede observarse el rendimiento promedio en cada localidad.

Figura 4: Rendimiento promedio por sitio experimental.

      

  1. Rendimiento por variedad:

En general no se encontraron diferencias significativas (p ≤ 0,05) entre las variedades dentro de cada localidad. No obstante, se destacaron en ciclo intermedio a largo B. Mataco, ACA 303 y B. Yatasto. De estas tres variedades B. Mataco se caracterizó por poseer siempre rendimientos superiores a la media de cada localidad y ACA 303 presentó muy buen comportamiento en ambientes de buena calidad. Respecto a las variedades de ciclo corto (riego), se destacaron P. Gaucho y K. Don Enrique siempre ubicadas con rendimientos por encima de la media de cada localidad. En la Tabla 6 se muestra la cantidad de veces que el rendimiento de cada variedad estuvo por encima del rendimiento promedio de la localidad. Por ejemplo, Buck Mataco se evaluó en 7 localidades y su rendimiento estuvo siempre por encima de la media de la localidad. En cambio Prointa Molinero que también fue evaluado en 7 sitios, sólo en 2 oportunidades superó la media de la localidad.

 

Tabla 6. Número de veces que cada variedad estuvo por encima de la media de cada localidad (NV).

Variedad

NV

Buck Mataco

7/7

ACA 303

5/7

Buck Yatasto

4/7

Klein Martillo

4/7

Klein Jabalí

3/7

Klein Cacique

2/7

Prointa Molinero

2/7

  
En la Tabla 7 se muestran los rendimientos obtenidos de cada variedad en cada localidad. 

Tabla 7: Rendimiento (Rend), rendimiento relativo con respecto a la media (RR), peso hectolítrico (PH), peso de 1000 granos (PG), gluten húmedo (GH), fuerza panadera (W), relación tenacidad/extensibilidad (P/L) y volumen de pan (VP).

Localidad /
Variedad

Rend
kg ha-1

RR
%

PH
kg hl-1

Proteína
%

PG
g

 
INTA Manfredi

P. Gaucho

6620

115

78,0

11,0

34,0

K. Don Enrique

6208

108

81,9

11,0

34,0

B. Biguá

5810

101

80,6

12,2

32,0

K. Chajá

5719

99

76,1

10,0

34,0

K. Flecha

5706

99

80,0

10,0

35,0

ACA 302

5448

95

79,2

11,1

32,0

K. Proteo

4729

82

77,3

13,1

32,0

Promedio

5748

100

79,0

11,2

33,3

  
Esquina

K. Chajá

5026

106

78,8

12,4

34,0

P. Gaucho

4913

104

80,8

12,8

34,0

ACA 302

4809

102

81,9

13,8

33,0

K. Don Enrique

4677

99

82,5

12,9

30,0

B. Biguá

4565

96

82,3

13,0

31,0

K. Proteo

4408

93

80,3

14,7

31,0

Promedio

4733

100

81,1

13,3

32,2

  
Matorrales

ACA 303

4007

117

83,3

10,6

32,0

B. Yatasto

3726

109

82,8

10,9

30,0

B. Mataco

3598

105

81,7

11,1

31,0

B. Arriero

3372

99

79,0

11,0

30,0

K. Cacique

3315

97

77,7

10,2

28,0

K. Jabalí

3296

96

78,2

11,5

31,0

P. Molinero

3090

90

77,4

11,3

26,0

K. Martillo

2979

87

80,5

10,4

29,0

Promedio

3423

100

79,6

10,9

29,3

  
Oliva

ACA 303

3676

111

81,3

11,1

34

B. Yatasto

3629

109

79,7

11,6

31

P. Molinero

3466

104

75,3

10,9

28

B. Mataco

3448

104

80,6

11,8

32

K. Jabalí

3444

104

77,3

11,4

32

K. Martillo

2945

89

78,4

12,1

33

K. Cacique

2660

80

77,9

11,7

31

Promedio

3324

100

78,6

11,5

31,6

  
Jesús María

B. Mataco

3929

120

80,2

12,8

33,0

K. Martillo

3656

112

78,5

14,2

30,0

ACA 303

3223

99

79,1

13,1

34,0

K. Cacique

3212

98

77,9

12,4

31,0

B. Yatasto

3133

96

77,2

13,7

30,0

K. Jabalí

3026

93

77,1

13,6

32,0

P. Molinero

2706

83

76,4

13,2

29,0

Promedio

3269

100

78,1

13,3

31,3

  
Piquillín

ACA 303

3444

116

82,7

11,1

32,0

K. Jabalí

3247

110

80,8

11,7

32,0

K. Martillo

3057

103

81,8

10,7

32,0

B. Mataco

3044

103

80,9

11,3

32,0

K. Cacique

2939

99

81,4

9,9

33,0

P. Bon. Alazán

2843

96

80,1

12,6

30,0

B. Yatasto

2683

91

81,0

11,3

30,0

P. Molinero

2413

82

79,0

11,6

28,0

Promedio

2959

100

81,0

11,3

31,1

  
Ucacha

K. Martillo

3034

105

79,0

10,2

28,0

ACA 303

3016

104

83,5

9,4

30,0

B. Mataco

3010

104

80,0

10,6

32,0

B. Yatasto

2879

99

81,2

10,6

30,0

P. Molinero

2797

96

80,2

10,1

30,0

K. Cacique

2692

93

80,2

9,7

30,0

K. Jabalí

2672

92

80,9

9,9

30,0

K. Martillo CF

3066

101*

K. Cacique CF

2923

109*

Promedio

2899

100

80,7

10,1

30,0

  
Las Bajadas

B. Mataco

1396

139

79,5

13,9

30,0

K. Cacique

1278

128

75,1

13,7

30,0

K. Jabalí

1088

109

74,9

14,4

28,0

K. Martillo

1058

106

74,3

14,1

28,0

P. Molinero

750

75

ACA 303

730

73

79,7

13,9

29,0

B. Yatasto

711

71

74,1

14,6

27,0

Promedio

1002

100

76,3

14,1

28,7

  
Gral. Deheza

B. Mataco 

1046

118

     

B. Yatasto 

1003

113

     

ACA 303 

940

106

     

K. .Cacique 

905

102

     

K.. Jabalí 

820

92

     

P. Molinero 

790

89

     

K. Martillo 

725

81

     

Promedio 

890

100

     
* Rendimiento relativo al control no tratado

      

  1. Calidad comercial

Con respecto a la calidad comercial (Tabla 7), en la mayoría de las situaciones se lograron pesos hectolítricos (PH) mayores a la base de comercialización (76 kg hl-1, Grado 2), e incluso algunas variedades estuvieron dentro del Grado 1 (> 79 kg hl-1). Las variedades más destacadas con respecto a esta variable fueron ACA 303 y B. Mataco. En la localidad de Las Bajadas se obtuvo el menor PH en la mayoría de las variedades probablemente debido a la ocurrencia de altas temperatura y estrés hídrico severo durante el período de llenado del grano. La proteína fue alta en general, ubicándose por encima de la base de comercialización (11 %), salvo en la localidad de Ucacha donde ninguna variedad alcanzó el 11 %. El rendimiento suele asociarse negativamente con la proteína pero esto no se observó en este estudio. Los altos valores de proteína logrados pueden deberse a una buena provisión de nitrógeno en todos los sitios. Las variedades que se destacaron en este parámetro en la mayoría de las situaciones, fueron B. Yatasto, variedad del Grupo 1 de calidad industrial, y K. Jabalí (Grupo 2).

Respecto a los parámetros de calidad industrial (Tabla 8) pudo observarse que el gluten se asoció de acuerdo al nivel de proteína (r2 = 0,95). En relación a la fuerza panadera medida a través del W del alveograma se destaca en Jesús María, P. Molinero y B. Yatasto (Grupo 1), caracterizando a estas variedades como trigos muy fuertes tipo correctores. Luego se ubican K. Jabalí y B. Mataco correspondientes al Grupo 2 de calidad. La relación P/L estuvo cercana o superior a 1, es decir dentro de los valores normales, caracterizándolos como trigos equilibrados. En Las Bajadas sucedió algo similar a Jesús María. Respecto a INTA Manfredi se destaca K. Proteo por su elevado nivel de proteína y gluten, como fuerza panadera y volumen de pan.

Las variedades respondieron perfectamente a los Grupos correspondientes a la clasificación oficial por su calidad genética. A pesar de la interacción calidad/ambiente, el ranking de calidad se mantiene, lo cual es fundamental para orientar la clasificación del trigo Argentino que se está promoviendo a través del Programa Nacional de Calidad de la SAGPyA.

  

Tabla 8. Gluten húmedo (GH), fuerza panadera (W), relación tenacidad/extensibilidad (P/L), volumen de pan (VP) para cada variedad en 3 localidades y grupo de calidad industrial (GC). 

Localidad/ Variedad

GH
%

W

P/L

VP
cm3

 GC

 
Jesús María

B. Mataco

32,3

353

1,27

705

2

K. Martillo

35,0

209

0,77

770

3

ACA 303

32,1

281

0,77

685

2

K. Cacique

31,9

268

0,99

535

3

B. Yatasto

34,0

438

0,88

665

1

K. Jabalí

32,8

392

1,12

775

2

P. Molinero

34,8

464

0,95

620

1

Promedio

33,3

344